La historia de la pizarra

730_A_G1Nuestro proveedor Planning Sisplamo nos ofrece este interesante artículo:

Desde que el hombre es hombre, se ha preocupado por transmitir sus conocimientos a sus semejantes y a futuras generaciones. Para ello ha recurrido a representaciones grabadas o escritas en diferentes superficies.

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Orígenes

Quizá podamos enumerar como primera muestra de ello al hombre prehistórico con sus pinturas rupestres sobre las paredes de una cueva. Ya con las primeras civilizaciones del Oriente Medio tenemos la escritura cuneiforme, sobre tablillas de arcilla. De hecho, uno de los rasgos fundamentales que nos permiten considerar a un grupo humano como una civilización, es la capacidad de transmitir conocimientos por medio de la escritura por medio de un código determinado.

Un avance significativo en cuanto a los soportes para la escritura fue el papiro. De origen vegetal, en un principio utilizado por los egipcios. Tan apreciado era, que su elaboración quedaba bajo la supervisión real, y fue un material altamente apreciado en el comercio mediterráneo.

El cambio de la Edad Antigua por la Edad Media trajo consigo la sustitución del papiro por el pergamino. Este último, de origen animal, deriva su nombre de la ciudad mediterránea de Pérgamo.

Desde hacía unos siglos los chinos ya conocían el papel, introducido en Europa por los árabes, que, aunque coexistió con el papiro y el pergamino, terminó por imponerse hasta nuestros días.

Puede que hoy en día estemos ante uno de estos cambios históricos de soportes ante la llegada de la informática y los soportes de escritura digitales.

Sin embargo, dentro del ámbito escolar encontramos que los alumnos utilizaban unas tablillas individuales para escribir y reescribir la lección y ejercicios dictado por el profesor. Esas pequeñas tablillas eran de pizarra. Sí, de pizarra natural, tal cual la podemos encontrar en la Naturaleza.

La pizarra es una roca sedimentaria perteneciente al grupo de los silicatos. Compuesta de cuarzo, micas, arcilla, y feldespatos. Al presentar una gran dureza y su brillo ser opaco, es idónea para la utilizarla como base para la escritura.

Las primeras pizarras tenían un uso individual. El tamaño de las mismas estaba condicionado por el material que les daba forma, ya que eran de auténtica pizarra, y ello condicionaba su limitado tamaño.

El “inventor” de la pizarra

James Pillans, (Edimburgo 1778- 1864) profesor de Geografía escocés, tomó una de las pizarritas con las que trabajaba uno de sus alumnos y se le ocurrió colgarla de la pared, para una visión más óptima por parte de todos los asistentes a su clase. Por este hecho, es reconocido mundialmente como el “inventor” de la pizarra.

El “inventor” de la pizarra blanca

La pizarra blanca fue inventada por Martin Heit, un fotógrafo coreano al que se le ocurrió la idea mientras revelaba fotos en un cuarto oscuro. El fotógrafo se dio cuenta de que podía usar un marcador sobre la película de los negativos, y que si pasabas un paño húmedo por encima, las marcas se borraban fácilmente. Heit pensó que podía usar esto para poner sobre la pared junto al teléfono, y anotar ahí los recados.

Heit creó así sus primeras pizarras usando negativos de películas. El fotógrafo se preparaba para presentar su invento, cuando el lugar del evento se quemó la noche antes del estreno. Heit decidió entonces vender su idea a la empresa Dri-Mark, que en lugar de promocionarlo como un aparato para tomar recados telefónicos, introdujo la pizarra en el mundo de la educación.

En la década de 1960, las primeras pizarras blancas salieron a la venta, pero no fueron muy populares, en parte debido a que eran muy caras. No fueron adoptadas de forma masiva hasta la década de 1990, gracias a preocupaciones de salud. Respirar polvo de tiza por años – como ocurre con los profesores – puede provocar problemas respiratorios. De este modo, muchas instituciones reemplazaron sus pizarras tradicionales con estos modelos blancos.

Su evolución en España

En España, son los centros de enseñanza religiosos los que empiezan por pintar las paredes de negro y más adelante de color verde. Incluso en la actualidad aún existen para su comercialización las pinturas verdes o negras “pizarra”.

A partir de ahí se extiende el uso de las pizarras en los centros de enseñanza de una forma general hasta nuestros días. Si pensamos en un color unificado para las pizarras en los centros de enseñanza siempre pensamos en el verde. Actualmente, cada zona tiene homologado un color. Este abanico nos lleva del verde al negro, pasando por el gris oscuro o el azul.

También hemos de resaltar que su uso dio un salto a la empresa, para ser utilizada en reuniones de trabajo en oficinas, o como soporte visual de órdenes de trabajo en la industria.

Las limitaciones de encontrar pizarras naturales con medidas suficientemente grandes para ser operativas se subsanan utilizando otros materiales para conformarlas. A pesar de todo, seguirán manteniendo el nombre del material que les dio origen.

Materiales

Para explicar los diferentes materiales debemos realizar una primera división. Pizarras metálicas o no metálicas. Sobre las superficies de ambas podemos escribir, ya sea con tiza para las verdes, o con rotuladores para las blancas. Sin embargo, sólamente en las metálicas podremos utilizar imanes. Muy prácticos a la hora de combinar escritura sobre la pizarra y suspender otros formatos, habitualmente papeles, sobre la misma. Generalizando, la pizarra verde quedó para la escuela, y la blanca para el mundo de la oficina.

El material usado mayoritariamente para las pizarras no metálicas es la melamina, que es un compuesto de aglomerado de madera compactado con resinas. A partir de ahí se puede laminar a baja o alta presión. Lógicamente, el laminado de alta presión conlleva un proceso más costoso, pero el resultado es más duradero y fiable. En Planning Sisplamo sólamente utilizamos el laminado de alta presión.

El laminado de alta presión, popularmente denominado “fórmica”, se le llama también técnicamente HPL. Se obtiene con papeles kraf impregnados en resinas fenólicas que una vez prensados con una gran presión y a altas temperaturas, se funden, consiguiendo el laminado de alta presión. Con un grosor de 1 mm aproximadamente, el acabado mate verde, es rugoso, y en el caso de la blanca, el acabado es blanco brillo liso.

Estamos hablando de las décadas los años 60, y este material permitió introducir la pizarra blanca con rotulador, toda una revolución, dado que la pizarra blanca otorga una gran ventaja sobre la verde, y es que no libera polvo, es más limpia. La pizarra blanca usa marcadores que se pueden limpiar con gran facilidad, y sin liberar partículas indeseadas en el ambiente.

Es con el cambio de década de los 70 a los 80 cuando el consumo de pizarras metálicas blancas se convierte en masivo.

Dentro de las metálicas, podemos encontrar de dos clases: de chapa lacada o de acero vitrificado.

Ambos materiales están compuestos de chapa de acero. Ello les otorga rigidez y durabilidad.

La chapa lacada se hornea a 400ºC y su durabilidad es de varios años, con un mínimo de dos.

El acero vitrificado se hornea a 800ºC y su durabilidad es garantizada de una forma indefinida.

El acero vitrificado, también denominado esmaltado, se hornea a más de 800ºC, para que el material vitrifique. El acero vitrificado puede presentarse en verde y blanco. También se dispone de la chapa lacada, que es una pintura anti graffiti que permite escribir y borrar, pero sólo en color blanco, por lo que en verde solo hay dos calidades actualmente (laminado de alta presión y acero vitrificado) y la blanca tres calidades (laminado de alta presión, chapa lacada, y acero vitrificado). También podemos encontrarnos algún material más, como el tablex o las melaninas de baja presión, descartadas para su fabricación por Planning Sisplamo por no llegar a los mínimos estándares de calidad y rendimiento.

Accesorios

Un complemento vital para la pizarra blanca es el marcador, patentado en los 60′s por Pilot. Se trata de un lápiz que usa tinta que se puede borrar, y que se adhiere a la superficie de escritura sin ser absorbida. Se necesita esta tinta especial para usar sobre las pizarras blancas, ya que otro tipo de lápices pueden dejar marcas permanentes o más difíciles de borrar.

En las pizarras originales verdes se utiliza la tiza, que es una arcilla elaborada a partir de una mezcla de yeso con agua. Habitualmente se presenta en barritas cilíndricas, siendo lo más común el color blanco, aunque hoy en día el abanico de colores es muy amplio.

Para eliminar los trazos escritos, tanto de la tiza como del rotulador, se suele utilizar un borrador, que es un cajetín de madera, aluminio o plástico que funciona de soporte para la superficie limpiadora, habitualmente de fieltro.

Pizarras interactivas

Otro apartado merecedor de mención son las pizarras interactivas o digitales (PDI). Se trata de un conjunto de ordenador, videoproyector, y una superficie lisa sobre la que proyectar, y es aquí donde entra en juego la pizarra. Disponemos de la opción de una pizarra digital interactiva específica, o bien de un aparato que funciona como sensor remoto por infrarrojos, transformando una pizarra tradicional en digital interactiva. Conectamos un ordenador a un videoproyector, que muestra la señal de dicho ordenador, sobre la superficie de la pizarra. Desde la pizarra se puede controlar el ordenador, hacer anotaciones manuscritas, trabajar sobre cualquier imagen proyectada, así como guardarlas, imprimirlas, enviarlas por correo electrónico, y exportarlas a diversos formatos. La función en estos casos de la pizarra es controlar el ordenador mediante su superficie por medio de un bolígrafo, puntero, o incluso el mismo dedo de la mano, como si del ratón del ordenador se tratara.

Reseñando como algo obligatorio la necesidad técnica de que la pizarra tenga en su superficie un acabado mate para evitar brillos indeseados, hemos de señalar su cada vez más amplia difusión tanto en el mundo de la enseñanza como en el de la empresa.

Las ventajas de la utilización de las pizarras interactivas son incontables: estimula la participación del grupo sobre un mismo documento, pudiendo registrar la espontaneidad de las ideas de cada momento, se pueden realizar anotaciones en una amplia variedad cromática, utilización de videoconferencias, aprendizajes colectivos, familiarización con las tecnologías de última generación, posibilidad de aplicación de nuevas técnicas , interés por la innovación y el desarrollo profesional, facilidad de utilización, posibilidad de elaboración de temas más ricos y mejor preparados, disertaciones más atractivas…

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